El Teatro Villamarta acoge este sábado 17 de enero Pasión Almodóvar, un espectáculo en el que Pasión Vega se adentra en el universo creativo de Pedro Almodóvar a través de la música. Lejos de plantearse como un simple concierto de versiones, la propuesta funciona como un diálogo artístico entre la voz de la cantante y una filmografía que ha marcado un antes y un después en la historia del cine español, especialmente por su manera de retratar a las mujeres y sus emociones.

Desde sus primeras películas, Almodóvar entendió la música como una extensión del relato cinematográfico. Las canciones en su cine no son un mero acompañamiento, sino una herramienta narrativa que explica estados de ánimo, conflictos internos y vínculos afectivos. En títulos como Tacones lejanos, La flor de mi secreto, Todo sobre mi madre o Volver, la música se convierte en un personaje más, capaz de condensar en pocos minutos la intensidad emocional de toda una historia. Ese legado sonoro es el punto de partida del espectáculo que ahora presenta Pasión Vega.
La artista malagueña propone una reinterpretación de algunos de los temas más reconocibles asociados al cine del director manchego, llevándolos a su terreno vocal y escénico. Su objetivo no es reproducir interpretaciones ya conocidas sino dotarlas de una nueva vida, explorando personajes y emociones que se esconden tras cada letra. El resultado es un recorrido por canciones que forman parte de la memoria colectiva y que siguen interpelando al público por su vigencia emocional.
Sobre el escenario, Pasión Vega estará acompañada por un cuarteto de músicos de gran nivel, con el pianista y compositor Moisés P. Sánchez como director musical. Esta formación aporta una sonoridad elegante y contemporánea, que respeta la esencia de las canciones originales pero introduce nuevos matices. La música dialoga así con la voz de la cantante en un equilibrio que refuerza la carga dramática del espectáculo.

La dimensión visual-teatral de Pasión Almodóvar corre a cargo del director Joan Anton Rechi, con una puesta en escena conectada con la estética almodovariana. El color, la expresividad y la intensidad emocional están presentes en un diseño escénico que acompaña al relato musical y refuerza su carácter narrativo. La escena se convierte en un espacio donde música y teatro se funden para contar historias de deseo, pérdida, amor y supervivencia.

Uno de los aspectos centrales del espectáculo es la mirada femenina, un rasgo definitorio tanto del cine de Pedro Almodóvar como del enfoque artístico de Pasión Vega. Las mujeres que habitan sus películas —madres, amantes, amigas, supervivientes— se presentan como personajes complejos, llenos de contradicciones y alejados de los modelos tradicionales. Son mujeres que se equivocan, que luchan y que buscan su libertad personal en contextos adversos. Esa misma sensibilidad atraviesa el espectáculo, que pone el foco en emociones reconocibles y experiencias compartidas por muchas espectadoras.
La selección del repertorio no fue sencilla. La filmografía de Almodóvar cuenta con un amplio abanico de canciones icónicas, procedentes de distintas épocas y tradiciones musicales, desde la copla y el bolero hasta la canción francesa y latinoamericana. Elegir entre ese material supuso un reto creativo, resuelto a través de una selección que recorre distintas etapas del cineasta y que permite que el concierto mantenga un ritmo dinámico, con espacio también para la improvisación y la sorpresa.
La idea de Pasión Almodóvar nació por iniciativa de Joan Anton Rechi y contó desde el primer momento con el conocimiento y el respaldo de Pedro Almodóvar, que estuvo informado del formato y del enfoque del proyecto. Su apoyo refuerza el carácter respetuoso de un homenaje que no pretende apropiarse de su obra, sino dialogar con ella desde otro lenguaje artístico.
Con este espectáculo, Pasión Vega no solo rinde tributo a uno de los directores más influyentes del cine contemporáneo, sino que reivindica el poder de la música como vehículo emocional y narrativo. Pasión Almodóvar se presenta así como una cita cultural imprescindible para quienes han crecido con las películas del manchego y para quienes siguen encontrando en ellas un reflejo honesto y valiente de la experiencia femenina.
